El presidente Donald Trump declaró este miércoles que los proyectos de exploración de petróleo, gas y minerales en Groenlandia iniciarán de forma "masiva" a partir del próximo año. La medida se enmarca dentro del acuerdo firmado el mes pasado entre Estados Unidos y Dinamarca, que otorga a Washington mayores derechos de acceso a la zona marítima groenlandesa.
Según Trump, la iniciativa no solo reforzará la seguridad energética de EE. UU., sino que también consolidará la presencia estratégica de Washington en el Ártico, una región cada vez más disputada por Rusia y China. El presidente subrayó que la extracción de recursos en Groenlandia permitirá diversificar las fuentes de energía y reducir la dependencia de combustibles fósiles importados.
El anuncio ha sido recibido con entusiasmo por la industria energética internacional, que ve en el Ártico una de las últimas fronteras de recursos no explotados. Sin embargo, organizaciones ecologistas y comunidades locales expresaron su preocupación por los posibles impactos ambientales, citando riesgos de derrames y la alteración de ecosistemas frágiles.
El gobierno danés, que administra Groenlandia, indicó que supervisará estrictamente los permisos y que cualquier actividad deberá cumplir con normas ambientales internacionales. La medida también podría reactivar el debate sobre la autonomía de Groenlandia y su relación con Dinamarca, en un contexto donde la isla ha buscado mayor independencia.

