Los recientes ataques cibernéticos a infraestructuras críticas estadounidenses y la presión a grupos proxy en Medio Oriente muestran una estrategia integral de Irán. Este enfoque asimétrico complementa las opciones militares tradicionales, creando un campo de batalla multidimensional. Los analistas destacan la capacidad iraní para mantener la presión a largo plazo, más allá de un único enfrentamiento militar. La combinación de ataques informáticos, operaciones encubiertas y presión económica representa un desafío significativo para la estrategia de contención de EE.UU.

