El presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, se niega a dimitir a pesar de las llamadas a su renuncia por parte de la oposición y algunos miembros de su propio partido. La crisis política en el país se ha agravado en las últimas semanas, con la oposición acusando a Ramaphosa de corrupción y mala gestión. La situación se ha vuelto cada vez más crítica, con algunos analistas políticos prediciendo que Ramaphosa podría ser reemplazado como líder del país en un plazo breve.