En las elecciones presidenciales de Colombia, Abelardo de la Espriella, un empresario de derecha respaldado por Donald Trump, venció al candidato izquierdista Iván Cepeda por un margen de 0,5%. La victoria de De la Espriella, que se basó en sus ganancias personales, ha generado debates sobre la transparencia del proceso electoral. Cepeda, al reconocer la derrota, cuestionó los métodos de De la Espriella y criticó la influencia de actores internacionales en la campaña. La izquierda colombiana ha expresado preocupación por la legitimidad del resultado, argumentando que la independencia financiera de De la Espriella podría sesgar el proceso. La elección refleja una polarización política en el país, con implicaciones para su futuro político.


