Las elecciones parlamentarias en Hungría se han convertido en un desafío crucial para el primer ministro Viktor Orban, quien busca mantener su poder en el país. La oposición ha ganado fuerza en las últimas semanas, y los sondeos sugieren que la carrera está muy reñida. Orban ha sido acusado de autoritarismo y de erosionar la democracia en Hungría, y la oposición ha prometido restaurar la democracia y la justicia en el país. La Unión Europea ha estado observando de cerca las elecciones, ya que Hungría es un miembro clave de la UE.


