En una entrevista concedida a la BBC, el embajador Roelf Meyer, exlíder del Partido Nacional de Sudáfrica, declaró que la idea de un "genocidio blanco" en los Estados Unidos no tiene fundamento y que su posición como afrikáner le permite responder a la retórica del expresidente Donald Trump.
Meyer señaló que la narrativa de Trump sobre un supuesto exterminio de blancos es una herramienta de polarización que busca movilizar a su base electoral, y que no existen datos que respalden tal afirmación. El diplomático también recordó los antecedentes históricos de la lucha contra el apartheid y la importancia de la reconciliación.
El comentario llega en un momento de creciente tensión racial en EE. UU., donde grupos conservadores han intensificado su discurso antiinmigrante y anti‑minorías. La comunidad afrikáner, aunque minoría, sigue manteniendo una presencia cultural y económica significativa.
Analistas políticos consideran que la intervención de Meyer busca reforzar los lazos bilaterales entre Sudáfrica y EE. UU. y contrarrestar la percepción de que el país apoya la retórica extremista de la derecha estadounidense.



