Diversas encuestas falsas, creadas y difundidas a través de redes sociales y sitios web de dudosa procedencia, han comenzado a circular en los Estados Unidos con el objetivo de distorsionar la percepción de la intención de voto antes de los comicios de medio término de noviembre 2026. Estas encuestas, que presentan datos inventados sobre la popularidad de candidatos y partidos, fueron detectadas por verificadores de datos a finales de octubre.
Los estudios fraudulentos aparecen principalmente en plataformas como Facebook, Twitter y foros de discusión política, y se dirigen a votantes indecisos en estados clave como Pensilvania, Georgia y Arizona. Los autores de las encuestas, cuya identidad sigue sin confirmarse, parecen buscar sembrar dudas sobre la integridad del proceso electoral y favorecer la desconfianza hacia los resultados oficiales.
Expertos en ciberseguridad y desinformación, incluyendo a la Fundación para la Verdad Electoral, advierten que la manipulación de datos electorales puede tener efectos reales en la participación y en la confianza de la ciudadanía. Las autoridades del Departamento de Seguridad Nacional están evaluando la posibilidad de reforzar la normativa contra la difusión de información falsa durante periodos electorales.
Este fenómeno se inserta en una tendencia creciente de campañas de desinformación que buscan explotar la polarización política en EE. UU., y plantea la necesidad de fortalecer los mecanismos de verificación y educación mediática antes de que los votantes acudan a las urnas.
