Con el cese de fuego en ruinas, EE.UU. e Irán han retomado ataques mutuos, incluyendo misiles y drones. La escalada, que comenzó en marzo de 2026, ha visto a ambos lados intercambiando golpes sin un acuerdo claro para detener la violencia. Analistas sugieren que la región podría volver a un conflicto total si no se logra un acuerdo sostenible. La inestabilidad afecta no solo al Golfo Pérsico, sino también a mercados energéticos y rutas comerciales globales.