El presidente estadounidense Donald Trump solicitó al Congreso un presupuesto de 87 mil millones de dólares, mayor parte destinado a costos de operaciones militares contra Irán. Esta solicitud surge días después de que legisladores criticaron su reciente acción militar en la región. Simultáneamente, Irán ha anunciado una recuperación rápida en sus exportaciones de petróleo tras la reaplicación de exenciones de sanciones bajo el acuerdo de 2023. Sin embargo, la propuesta de Trump incluye condiciones económicas para Irán, como la reducción de su producción de petróleo, que el país rechaza como una 'cuerda' en negociaciones.
La comunidad internacional observa con preocupación la escalada de tensiones, especialmente tras los recientes ataques aéreos en Líbano por parte de Israel, que han exacerbado la inestabilidad en el área. Mientras tanto, el director general de la Agencia Internacional de Energía Atómica (IAEA), Rafael Grossi, indicó que los inspectores podrían visitar instalaciones iraníes como parte de un acuerdo de guerra, aunque Irán exige que esto forme parte de un marco más amplio de paz.
La oposición al enfoque militar de EE.UU. es fuerte, con analistas argumentando que la bombardeo aéreo solo no puede resolver el conflicto. La desilusión de los estadounidenses hacia las intervenciones en Oriente Medio ha crecido, según estudios recientes.
La situación en el Golfo Pérsico sigue siendo crítica, con Arabia Saudita y otros aliados de EE.UU. pidiendo garantías de protección de sus intereses en cualquier acuerdo con Irán. El secretario de Estado Marco Rubio aseguró enBahrein que Washington defenderá estos intereses durante las negociaciones, lo que añade complejidad a las discusiones en curso.
