Un grupo autodenominado "Department of Peace" ha publicado una filtración que incluye datos de más de 41.000 empleados del Departamento de Seguridad Interior (DHS) de EE. UU., según informó la BBC. La información expuesta abarca nombres completos, direcciones, números de teléfono y detalles de empleo de agentes de inmigración y personal de la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras.
El hack, que se dio a conocer el 29 de octubre de 2026, representa una de las mayores brechas de seguridad en la historia del DHS. Los datos revelados podrían ser utilizados para acosar a los agentes, comprometer investigaciones en curso y vulnerar la integridad de los procesos migratorios.
Autoridades federales han iniciado una investigación conjunta con el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional para identificar a los responsables y mitigar el daño. Mientras tanto, se ha recomendado a los empleados afectados cambiar sus credenciales y reforzar medidas de seguridad personal.
La filtración también ha reavivado el debate sobre la protección de datos gubernamentales y la necesidad de modernizar la infraestructura cibernética del DHS, que ha sido objeto de críticas por su vulnerabilidad ante ataques sofisticados.
En el plano internacional, la exposición de información sensible podría afectar la percepción de EE. UU. como referente en seguridad fronteriza y migratoria, generando incertidumbre entre socios y países vecinos que colaboran en la gestión de flujos migratorios.



