La primera noche bajo el nuevo toque de queda dirigido en Francia transcurrió sin incidentes, según informaron las autoridades locales. Las fuerzas de seguridad patrullaron las zonas afectadas y no se registraron enfrentamientos ni arrestos masivos.\n\nAnte este escenario de relativa calma, el Primer Ministro anunció la extensión del toque de queda a otras áreas metropolitanas, elevando el número de municipios bajo restricción a quince. La medida incluye la prohibición de reuniones públicas después de las 22:00 horas y el cierre de bares y discotecas hasta la madrugada.\n\nEl gobierno justifica la decisión como una respuesta necesaria para evitar una escalada de violencia que se vivió durante los últimos meses, cuando manifestaciones contra la reforma de pensiones y otras políticas generaron disturbios en varias ciudades. Los funcionarios subrayan que la medida es temporal y será revisada en función de la evolución de la situación.\n\nOrganizaciones de derechos humanos han criticado la medida, argumentando que restringe libertades civiles y que la respuesta del Estado debería enfocarse en el diálogo y la negociación, no en la represión. Mientras tanto, los partidos de oposición advierten que el toque de queda podría afectar la percepción pública de los partidos centristas de Macron en el próximo ciclo electoral.



