El gobierno francés presentó el lunes una propuesta legislativa que permitiría bloquear el acceso a redes sociales para usuarios menores de 16 años, en respuesta a la creciente participación de los jóvenes en las protestas escolares que se extienden por todo el país. La medida, impulsada por el ministro de Educación, Jean‑Michel Blanquer, busca proteger a los menores de contenidos nocivos y de la manipulación de la información en línea.
Las manifestaciones, que comenzaron a finales de septiembre contra la reforma del currículo y la reducción de recursos en escuelas públicas, han encontrado en plataformas como TikTok e Instagram un canal de organización y difusión. Autoridades consideran que la facilidad de viralizar mensajes ha acelerado la movilización y ha dificultado el control de la narrativa.
Sin embargo, defensores de la libertad digital y varias ONG critican la propuesta, argumentando que el bloqueo podría vulnerar derechos constitucionales y que la solución debería centrarse en la educación digital más que en la censura tecnológica. El parlamento debatirá la iniciativa en la próxima sesión, donde se esperan enmiendas que limiten su alcance.
Mientras tanto, los estudiantes continúan con sus protestas, exigiendo una mayor participación en la toma de decisiones educativas y la garantía de recursos adecuados. El debate sobre la medida ha polarizado a la opinión pública, con encuestas que muestran una división entre quienes apoyan la protección de menores y quienes temen una restricción excesiva de la libertad de expresión en línea.

