El Gobierno de Gambia anunció que ha recibido 2,5 millones de dólares por la venta de la mansión ubicada en Washington D.C., propiedad del ex presidente Yahya Jammeh, quien gobernó el país con mano dura durante más de dos décadas. Los recursos serán destinados a un fondo de reparaciones para las víctimas de violaciones de derechos humanos cometidas bajo su mandato.<br/><br/>La transacción, concluida a principios de octubre de 2026, fue supervisada por autoridades judiciales internacionales para garantizar la transparencia del proceso. El presidente Adama Barrow declaró que el dinero será distribuido a través de un programa que incluye compensaciones económicas, apoyo psicológico y proyectos de desarrollo comunitario en las regiones más afectadas por la represión.<br/><br/>Organizaciones de derechos humanos han recibido la medida con cautela, señalando que, si bien el monto es simbólico, representa un paso importante hacia la rendición de cuentas. Asimismo, la comunidad internacional ha elogiado la iniciativa como un modelo de cómo los activos de exdictadores pueden ser utilizados para reparar daños históricos.<br/><br/>El caso de Gambia se suma a una tendencia creciente en África, donde varios países están explorando la confiscación de bienes de antiguos líderes autoritarios para financiar procesos de reconciliación y justicia.

