Nigeria confirmó su primer caso de Ébola en la ciudad de Lagos, marcando la expansión del brote que comenzó a principios de 2026 en la República Democrática del Congo. Las autoridades sanitarias locales aislaron al paciente y comenzaron la rastreabilidad de contactos, mientras el Ministerio de Salud solicitó apoyo logístico al Programa de Emergencia de la Organización Mundial de la Salud (OMS).<br/><br/>El diagnóstico se produce en un contexto de creciente preocupación, ya que hasta la fecha se han registrado más de 30 casos confirmados en tres países vecinos, con una tasa de mortalidad superior al 50 %. La rápida propagación ha puesto en alerta a los gobiernos de la región, que temen que la infraestructura sanitaria, aún frágil tras la pandemia de COVID‑19, no pueda absorber un aumento súbito de pacientes críticos.<br/><br/>El OMS ha activado su equipo de respuesta rápida, enviando equipos de diagnóstico y suministros de equipos de protección personal a los hospitales nigerianos. Además, se ha anunciado un fondo de emergencia de 15 millones de dólares para apoyar la contención del brote en África Occidental.<br/><br/>Expertos advierten que la detección temprana y la cooperación transfronteriza son esenciales para evitar que el virus se extienda a áreas más densamente pobladas, lo que podría desencadenar una crisis sanitaria de dimensiones regionales.

