El gasto militar global alcanzó un récord de 2.9 billones de dólares en 2025, según el informe anual del Instituto de Investigación sobre la Paz y el Conflicto Armado (SIPRI). Este monto representa un aumento del 1,9% respecto al año anterior y marca el undécimo año consecutivo de crecimiento en los presupuestos de defensa en todo el mundo. El informe destaca que la inseguridad global, exacerbada por conflictos regionales, tensiones geopolíticas y la carrera armamentista, ha impulsado esta tendencia. Estados Unidos, China y Rusia se mantienen como los principales gastadores en defensa, seguidos de Arabia Saudita y Reino Unido. El aumento en el gasto militar también refleja las preocupaciones sobre la seguridad nacional y las amenazas emergentes en ciberseguridad, terrorismo y cambio climático. Los expertos señalan que este nivel de gasto podría tener implicaciones para el desarrollo económico y social en regiones vulnerables. La presión por mantener altos niveles de defensa podría desviar recursos de sectores prioritarios como la educación y la salud. La comunidad internacional busca mecanismos para contener la carrera armamentista y promover la estabilidad global.