Un grupo de activistas republicanos del condado de Harris, Texas, presentó una demanda ante el tribunal de distrito solicitando la suspensión de la certificación de los resultados de las elecciones de medio término de 2026. La acción legal se basa en alegaciones de irregularidades en la recolección y conteo de boletas, aunque los funcionarios electorales locales aseguran que los procesos fueron transparentes y conforme a la normativa estatal.
El caso se abrió el 29 de octubre de 2026 y ya ha sido asignado a un juez que deberá decidir si concede una medida cautelar que impida la publicación de los resultados oficiales. De aprobarse, la certificación quedaría en suspenso hasta que se resuelvan los supuestos problemas señalados por los demandantes.
Esta iniciativa se enmarca dentro de una estrategia más amplia de algunos sectores republicanos que buscan cuestionar la legitimidad de los comicios tras la derrota en varios cargos clave. La medida ha sido criticada por organizaciones de derechos civiles, que la califican como un intento de socavar la confianza en el sistema democrático.
Mientras tanto, los funcionarios electorales de Texas han reiterado que los resultados preliminares ya muestran una clara ventaja para los candidatos demócratas en varias contiendas, y advierten que cualquier retraso prolongado podría afectar la toma de decisiones legislativas en la próxima sesión de la Asamblea Estatal.


