El incidente ha generado un aumento en las tensiones entre Reino Unido y Rusia, con ambos países emitiendo declaraciones contradictorias sobre lo sucedido. El Reino Unido ha afirmado que el buque de guerra ruso disparó advertencias al yate británico sin justificación, mientras que Rusia ha argumentado que el yate se acercó peligrosamente al buque de guerra. La comunidad internacional ha llamado a ambas partes a calmarse y a evitar cualquier escalada futura.