El Ministerio de Petróleo de Irán ha revelado que los intermediarios encargados de la venta internacional del crudo iraní acumulan una deuda de varios miles de millones de dólares con el Estado. Según el portavoz del ministerio, estos agentes, que operan en mercados europeos y asiáticos, no han transferido los ingresos pactados, generando un déficit fiscal significativo.
Esta revelación se produce en medio de las continuas sanciones internacionales que limitan la capacidad de Irán para vender petróleo directamente. Los intermediarios, a menudo empresas de fachada, han sido utilizados para eludir las restricciones, pero ahora el gobierno reclama los fondos que supuestamente les fueron adeudados.
Los analistas advierten que la falta de pago podría afectar la confianza de los compradores extranjeros y dificultar la renegociación de los contratos de suministro. Además, la deuda podría obligar a Teherán a buscar nuevas fuentes de financiamiento, incrementando la presión sobre su ya debilitada balanza de pagos.
El presidente iraní ha prometido medidas para regularizar la situación y ha anunciado una auditoría exhaustiva de los contratos de intermediación, con el objetivo de recuperar los recursos y garantizar la transparencia en futuras transacciones.


