El estrecho de Ormuz es una ruta crucial para el transporte de petróleo y productos refinados. La decisión de Irán de abrir y cerrar el estrecho ha generado un impacto significativo en los precios del petróleo. El precio del Brent cayó un 9% después de que Irán anunciara que el estrecho estaría abierto para el tráfico comercial. Sin embargo, horas más tarde, Irán cerró nuevamente el estrecho, citando la presencia de barcos estadounidenses en la zona. Esto ha generado un clima de incertidumbre en el mercado energético, con muchos analistas preguntándose qué sucederá a continuación. La situación es aún más complicada debido a la tensión entre Irán y Estados Unidos, que ha estado aumentando en las últimas semanas.
