El panorama geopolítico se complica con la extensión de la tregua en Líbano, que ahora apunta a un cese de hostilidades de tres semanas anunciado por el presidente estadounidense. Este acuerdo llega en medio de una guerra en curso que ha dejado más de 72.000 muertos y 172.000 heridos en Gaza, según datos de salud palestinos. Al mismo tiempo, la administración de Trump ha decidido reforzar su presión sobre Irán mediante el bloqueo naval de sus exportaciones de petróleo y la amenaza de minar el Estrecho de Ormuz, desplegando una estrategia de presión máxima con el objetivo de socavar los intereses estratégicos del régimen teocrático.