Tras meses de negociaciones estancadas, Irán ha reiterado su disposición para bloquear la Estrecha de Ormuz si EE.UU. no retira su bloqueo naval. Francia y Reino Unido han propuesto una misión internacional para garantizar el paso, pero Irán rechaza cualquier intervención externa. La situación refleja una guerra estratégica donde Irán ha logrado contener los intereses estadounidenses en la región.