El pasado 28 de mayo, Israel declaró una zona de combate en el sur del Líbano y ordenó la evacuación de áreas en la región. La medida se tomó después de que las fuerzas israelíes llevaran a cabo operaciones militares en la zona, lo que ha generado un aumento en la violencia en la región. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por la escalada de la violencia y ha llamado a todas las partes involucradas a ejercer la máxima restricción y a buscar una solución pacífica al conflicto.