El 19 de junio, Israel y Hezbollah firmaron un alto el fuego que pone fin a la última fase de enfrentamientos que se habían prolongado durante semanas. El acuerdo, respaldado por la presión de Washington, busca evitar que la violencia se extienda y permita avanzar en los negociaciones de paz entre EE.UU. e Irán. Según la BBC, la firma se produjo después de que Israel intensificara sus ataques en el sur del Líbano, mientras que Al Jazeera reportó que el gobierno iraní exigía que EE.UU. garantizara el cese de las hostilidades. El New York Times añadió que las tropas israelíes permanecerán en la zona como medida de seguridad. El pacto incluye un mecanismo de verificación internacional y la retirada de tropas de ambos bandos de las líneas de cruce fronterizo. La comunidad internacional ve el acuerdo como un paso crucial para estabilizar la región y evitar un conflicto más amplio.