El líder norcoreano Kim Jong-un inauguró un museo dedicado a los norcoreanos fallecidos en la guerra de Rusia contra Ucrania, en un acto que contó con la presencia de altos cargos rusos. En declaraciones posteriores, afirmó que seguirá apoyando las políticas de Moscú, mientras que el ministro de Defensa ruso trató con él la cooperación a largo plazo entre ambos países. Este acercamiento podría tener implicaciones significativas para el equilibrio de poder en Asia nororiental, especialmente en un contexto de tensiones persistentes con Corea del Sur y Japón.