Irán ha demostrado su capacidad para ejercer presión mediante una combinación de acciones militares y económicas, especialmente en el contexto del paso de Hormuz. Según Al Jazeera, el cálculo económico del paso de Hormuz favorece a Irán, lo que plantea la pregunta de por qué no pagarían las embarcaciones a Irán en lugar de enfrentar un bloqueo. El New York Times explica que Irán utiliza una estrategia de 'coerción triangular', atacando estados del Golfo para forzar a EE.UU. a negociar. The Atlantic añade que EE.UU. no puede revertir las consecuencias de esta guerra, lo que sugiere que la coerción iraní es efectiva. Esta situación pone en jaque rutas comerciales críticas y podría llevar a un conflicto más amplio si no se resuelve.

