La guerra en Irán ha generado una grave crisis humanitaria, con millones de personas en riesgo de sufrir hambre y desnutrición. La ONU ha advertido que el conflicto podría tener consecuencias devastadoras para la población civil. La situación se ha agravado por la presencia de fuerzas militares extranjeras en el país, lo que ha generado un clima de inestabilidad y violencia.