La guerra entre EE.UU. e Irán ha generado un aumento en los precios de los alimentos en varios países, lo que ha empujado a millones de personas a una crisis alimentaria. La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) ha advertido que la guerra puede tener un impacto significativo en la seguridad alimentaria en la región. La comunidad internacional ha pedido a ambos países que busquen una solución pacífica al conflicto.