Un correo electrónico filtrado del Pentágono ha desatado una crisis diplomática en el seno de la OTAN, al señalar que se consideran medidas extremas contra aliados que no colaboran en la guerra contra Irán. El documento interno menciona específicamente a España como un caso problemático, coincidiendo con la negativa del Reino Unido a someterse a un "review" estratégico. Esta presión demuestra la creciente tensión entre Washington y sus socios europeos, quienes ven con recelo las intenciones unilateralistas de la administración estadounidense. La amenaza de sanciones divide a la alianza y debilita su posición frente a actores como Irán y Rusia.