La población iraní se está preparando para posibles ataques de Estados Unidos, después de que el presidente Trump amenazara con destruir las plantas de energía del país. La gente está comprando alimentos y agua, y algunos están abandonando sus hogares en busca de refugio en áreas más seguras. La situación es tensa, y la comunidad internacional ha llamado a ambas partes a buscar una solución pacífica.