El empleo de drones por parte de Irán y sus aliados ha revolucionado los conflictos asimétricos, permitiendo ataques precisos a distancia. Esta evolución táctica obliga a los países a redefinir sus sistemas de defensa y protocolos de respuesta. Los expertos señalan que la proliferación de tecnología de drones en la región aumenta el riesgo de escalada y dificulta la contención de conflictos. La capacidad de realizar operaciones a larga distancia con bajo costo operativo cambia radicalmente el equilibrio de poder en la zona.
