En una serie de encuentros bilaterales celebrados en Bruselas, representantes de la Comisión Europea y del Ministerio de Defensa indio acordaron profundizar la cooperación en áreas clave como la vigilancia marítima, la capacitación naval conjunta y la protección de infraestructuras críticas en la región del Indo‑Pacífico.
El acuerdo se produce en un contexto de creciente actividad militar china, que ha incrementado su presencia en el Mar del Sur de China y ha desarrollado bases logísticas en islas estratégicas. Tanto la UE como India consideran que una respuesta coordinada es esencial para garantizar la libertad de navegación y el comercio internacional.
Sin embargo, las negociaciones no están exentas de tensiones. La postura europea respecto a la invasión rusa de Ucrania difiere en algunos puntos de la política india, que mantiene una relación histórica de no alineación y ha evitado sanciones directas contra Moscú. Estas divergencias podrían complicar la alineación de estrategias de defensa.
Los analistas señalan que, si bien la cooperación UE‑India no sustituirá a alianzas tradicionales como la OTAN, sí representa un paso significativo hacia una arquitectura de seguridad más multipolar en el Indo‑Pacífico, con potenciales repercusiones en la balanza de poder regional y en la formulación de políticas comerciales.

