Durante el recuento de los últimos votos en la contienda electoral israelí, el presidente de la Comisión Electoral Central (CEC), Noam Sohlberg, envió una carta a los partidos solicitando la apertura de una investigación sobre presunta injerencia extranjera que habría favorecido a un partido palestino.
El comunicado señala que se han detectado transferencias de fondos y campañas de desinformación en redes sociales vinculadas a actores externos, aunque aún no se ha identificado con certeza su origen. La CEC ha pedido a las autoridades de seguridad que colaboren para esclarecer los hechos antes de la certificación final de los resultados.
Esta medida se produce en un contexto de alta polarización política y de tensiones crecientes entre Israel y los territorios palestinos, donde cualquier sospecha de manipulación externa puede desencadenar protestas y afectar la legitimidad del proceso democrático.
A nivel internacional, observadores de la UE y EE.UU. han manifestado su preocupación por la integridad de las elecciones y han ofrecido asistencia técnica para garantizar la transparencia del proceso, mientras que grupos de derechos humanos piden una mayor vigilancia sobre la propaganda digital.


