La Unión Europea ha expresado su satisfacción por la reapertura del estrecho de Ormuz. La reapertura del estrecho puede tener consecuencias positivas para el comercio internacional, ya que permitirá el flujo libre de mercancías y combustibles. La situación en el estrecho ha sido difícil en los últimos años, y es necesario que se encuentre una solución para evitar que la tensión se agrave.


