La Unión Europea ha impuesto sanciones a varios colonos israelíes y organizaciones por su participación en la violencia en Cisjordania. La medida es una respuesta a la creciente violencia en la región y busca disuadir a los colonos de participar en actos de violencia. Las sanciones incluyen la congelación de activos y la prohibición de viajar a la Unión Europea. La decisión ha sido bien recibida por los palestinos, que han estado pidiendo durante mucho tiempo que se tomen medidas para detener la violencia de los colonos.