El líder supremo de Irán, Mojtaba Khamenei, no ha sido visto en público desde el ataque que mató a su padre. El funeral del ayatollah ha sido un evento importante en el país, con miles de personas asistiendo para rendir homenaje. La ausencia de Khamenei ha generado especulaciones sobre su seguridad y el futuro del país. Los analistas políticos creen que la ausencia de Khamenei puede ser un signo de debilidad en el liderazgo iraní.