Tras la detección de un dron sospechoso cerca de la frontera con Bielorrusia, Lituania ha suspendido vuelos y ordenado a la población que se refugie en edificios seguros. La medida refleja la creciente inseguridad en la región báltica, donde los ataques con drones han aumentado en los últimos años. La situación ha generado preocupación en la OTAN, que monitorea la situación con atención.
