El 24 de octubre de 2026, los rebeldes hutíes, respaldados por Irán, lanzaron una serie de misiles contra objetivos en Arabia Saudita y contra el aeropuerto internacional de Adén, en Yemen. Los informes indican que varios proyectiles alcanzaron instalaciones estratégicas en la costa saudí, mientras que el aeropuerto de Adén sufrió daños en sus pistas y terminales, interrumpiendo temporalmente el tráfico aéreo.
Las autoridades saudíes declararon estado de alerta máxima y movilizaron unidades de defensa aérea para interceptar los misiles, logrando neutralizar una parte de los proyectiles antes de que alcanzaran sus blancos. Sin embargo, al menos dos misiles lograron impactar en zonas cercanas a la capital, provocando daños menores y generando preocupación entre la población.
El ataque se produce en el contexto de una guerra prolongada en Yemen, donde los hutíes buscan presionar a la coalición liderada por Arabia Saudita y a sus aliados internacionales. La reciente intensificación de los combates ha generado temores de una expansión del conflicto hacia el Mar Rojo, una vía crucial para el comercio mundial, especialmente el transporte de petróleo.
La comunidad internacional ha llamado a la moderación y al retorno a las negociaciones, advirtiendo que cualquier escalada adicional podría desestabilizar aún más la región y afectar la seguridad de los buques que transitan por el estrecho de Bab al‑Mandeb.



