El ejército israelí llevó a cabo la demolición de varias viviendas en la ciudad de Hebrón, en la Cisjordania ocupada, según informaron autoridades locales. La operación se produjo horas después de que dos soldados israelíes fueran asesinados por palestinos armados, lo que desencadenó una respuesta de represalia por parte de las fuerzas de ocupación.
Los residentes de las casas destruidas fueron evacuados de forma forzosa y trasladados a campamentos temporales, mientras que organizaciones de derechos humanos denunciaron la medida como una violación del derecho internacional humanitario. La demolición afecta a al menos tres familias, que ahora se encuentran sin techo ni pertenencias.
Hebrón es una de las ciudades más conflictivas de la zona, donde la presencia de colonias israelíes y la resistencia palestina generan enfrentamientos frecuentes. La acción de hoy se suma a una serie de desalojos que, según la ONU, han desplazado a decenas de miles de palestinos en los últimos años.
La comunidad internacional ha pedido a Israel que detenga las demoliciones y reanude el diálogo, mientras que el gobierno israelí sostiene que la medida es necesaria para prevenir futuros ataques contra sus soldados. El episodio eleva la probabilidad de nuevas protestas y enfrentamientos en la región.


