El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó el 26 de septiembre un decreto que prohíbe la práctica de apuestas deportivas de cuota fija en todo el territorio nacional, con la justificación de proteger la integridad del proceso electoral que se celebrará el 2 de octubre.\n\nSegún el gobierno, la medida pretende evitar que grupos de interés utilicen las apuestas como herramienta de manipulación de la opinión pública, ya que la información sobre resultados deportivos puede influir en la percepción de los votantes. La prohibición afecta a plataformas en línea y a casas de apuestas físicas, que deberán cesar sus operaciones antes del 30 de septiembre.\n\nLos operadores del sector han denunciado la medida como una restricción excesiva a la libertad económica y han anunciado que presentarán recursos legales ante el Supremo Tribunal Federal. Mientras tanto, organizaciones de la sociedad civil aplauden la iniciativa, argumentando que la integridad electoral es prioritaria en un contexto de polarización política.\n\nEl decreto también incluye sanciones que van desde multas de hasta 500 mil reales hasta la revocación de licencias, lo que ha generado preocupación entre los inversores extranjeros que ven en Brasil un mercado emergente de apuestas deportivas.



