El presidente Emmanuel Macron anunció que, a partir de este fin de semana, solo se permitirán manifestaciones organizadas por sindicatos en ciudades como Lyon y Niza, donde las autoridades han prohibido cualquier otra forma de protesta. La decisión se tomó tras una serie de disturbios y enfrentamientos en varias urbes, que según el gobierno, amenazaban la seguridad pública.
Según la BBC, la medida incluye la prohibición total de concentraciones espontáneas y la restricción de marchas no sindicales. Por su parte, el New York Times informó que el presidente justificó la medida diciendo que era necesaria “para que prevalezca la calma”.
Los sindicatos han respondido con una convocatoria a huelgas y manifestaciones dentro del marco permitido, mientras organizaciones de derechos humanos advierten que la restricción podría vulnerar la libertad de expresión consagrada en la Constitución francesa.
El gobierno ha señalado que la medida será revisada en los próximos meses y que se mantendrá la vigilancia para evitar una escalada de violencia en las calles.



