El martes 13 de octubre de 2026, decenas de miles de personas se congregaron en París, Lyon, Marsella y otras ciudades francesas para apoyar a los estudiantes que protestan contra la reforma del bachillerato. Las concentraciones, organizadas por sindicatos y colectivos estudiantiles, incluyeron pancartas, cánticos y bloqueos parciales de vías públicas.
Los manifestantes denuncian que la reforma eliminaría el bachillerato general y favorecería una educación más técnica, lo que consideran una amenaza para la movilidad social. En la sede del Ministerio de Educación, los jóvenes entregaron una petición con más de 200.000 firmas exigiendo la suspensión del proyecto.
El presidente Emmanuel Macron, que se prepara para la campaña electoral de primavera, anunció que el Gobierno revisará los puntos más controvertidos de la reforma y abrirá una mesa de diálogo con los representantes estudiantiles. Sin embargo, los sindicatos advierten que la medida podría ser insuficiente y llaman a nuevas movilizaciones.
El movimiento ha sido calificado por analistas como una "crisis de esperanza" entre la juventud francesa, que también se muestra desencantada con la falta de empleo y la precariedad económica. La presión social podría influir en la agenda política del próximo ciclo electoral, obligando a los candidatos a presentar propuestas más atractivas para los jóvenes.

