El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, sostuvo en una rueda de prensa que el piloto que intentó tomar el control del vuelo de Flydubai había sido sometido a una "indoctrinación radical islamista". Según el mandatario, el intento de secuestro no fue un acto aislado, sino parte de una estrategia más amplia de grupos extremistas.
Netanyahu explicó que los investigadores israelíes encontraron pruebas de que el piloto había asistido a sesiones de entrenamiento en línea vinculadas a organizaciones terroristas. La declaración subraya la preocupación de Israel por la seguridad de sus ciudadanos y la necesidad de una respuesta coordinada a nivel internacional.
El gobierno israelí ha solicitado a los aliados occidentales mayor cooperación en materia de inteligencia para prevenir futuros intentos de hijackeo. Mientras tanto, la aerolínea Flydubai emitió un comunicado lamentando el incidente y ofreciendo apoyo a las familias de los pasajeros.
Expertos en seguridad aérea advierten que la radicalización en el sector de la aviación representa un desafío creciente, pues los controles de antecedentes pueden no detectar a individuos que se radicalizan después de obtener sus licencias.



