El gobierno de Nigeria ha denunciado el asesinato de dos nacionales en Sudáfrica, y ha pedido a la comunidad internacional que aumente la presión sobre el gobierno sudafricano para que proteja a los ciudadanos nigerianos. El asesinato ha generado una gran atención en la región, y ha sido visto como un ejemplo de la violencia xenofóbica en Sudáfrica. El gobierno de Sudáfrica ha negado las acusaciones, y ha afirmado que está trabajando para proteger a todos los ciudadanos, independientemente de su nacionalidad.