El primer ministro indio, Narendra Modi, anunció este lunes un confinamiento total en la capital, Nueva Delhi, con el objetivo de impedir la movilización de cientos de miles de estudiantes que planeaban protestar contra la política de control de natalidad conocida como “movimiento Cockroach”. El toque de queda, vigente desde las 20:00 hasta las 06:00, incluye la prohibición de reuniones públicas y la restricción del uso de transporte público. Las autoridades justifican la medida alegando riesgos de desorden público y posibles enfrentamientos con la policía, mientras que organizaciones de derechos humanos denuncian una violación de la libertad de expresión y reunión. Los estudiantes, que ya habían convocado manifestaciones en varias universidades, advierten que el confinamiento solo intensificará su descontento y podrían organizar protestas clandestinas. El gobierno ha prometido revisar la medida si se reducen los incidentes, pero la decisión subraya la tendencia autoritaria del liderazgo de Modi en los últimos años.
