El 11 de octubre de 2026, el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riyadh fue blanco de un nuevo ataque perpetrado por el grupo yemení Houthi. Según el comunicado de la coalición saudí, el proyectil impactó en la zona de llegadas, provocó un incendio que se extendió a una terminal y dejó al menos trece personas fallecidas y varios heridos.
Este incidente marca el segundo ataque en menos de 48 horas contra instalaciones civiles saudíes. El primer golpe, ocurrido el 9 de octubre, también fue atribuido a los Houthi y causó la muerte de doce personas. Los rebeldes afirman que los ataques responden a la participación de Arabia Saudita en la coalición que lucha contra ellos en Yemen.
Las autoridades saudíes describieron el proyectil como "no identificado" y señalaron que sus sistemas de defensa aérea no lograron interceptarlo, lo que pone en evidencia limitaciones técnicas frente a la creciente capacidad de los misiles y drones Houthi. El Ministerio de Defensa de Arabia Saudita anunció que se reforzarán las defensas alrededor de los aeropuertos críticos y que se evaluarán respuestas militares adicionales.
El conflicto en Yemen, que se extiende desde 2015, ha visto una escalada de ataques de largo alcance por parte de los Houthi, respaldados por Irán, contra objetivos estratégicos en Arabia Saudita. La comunidad internacional ha llamado a la moderación, pero la continuidad de estos ataques aumenta el riesgo de una mayor confrontación en la península arábiga.
Mientras tanto, la ONU ha instado a ambas partes a respetar el derecho internacional humanitario y a evitar daños colaterales a la población civil. El nuevo ataque podría desencadenar una respuesta más contundente de la coalición liderada por Arabia Saudita, lo que elevaría la tensión en una región ya volátil.

