La ola de calor en Francia ha causado muertes y destrucción, con temperaturas récord en todo el país. El gobierno francés ha declarado el estado de emergencia y ha pedido a la población que tome medidas para protegerse del calor. La situación es especialmente grave en las zonas urbanas, donde la falta de árboles y la pavimentación pueden hacer que las temperaturas sean aún más altas. Los bomberos y los servicios de emergencia están trabajando sin parar para atender a las víctimas y combatir los incendios forestales que han estallado en todo el país.
