Un par británico regresó a su pueblo en Almería, España, afectado por el incendio mortal de julio de 2026. El fuego destruyó al menos 13 vidas, incluyendo a cinco británicos. Las autoridades locales han iniciado obras de reconstrucción, aunque el proceso es lento debido a la magnitud del daño. La comunidad local enfrenta desafíos emocionales y materiales, con apoyo internacional en forma de ayuda humanitaria.
