La promesa del primer ministro polaco de erigir un memorial para las víctimas del 'genocidio ucraniano' ha generado oposición internacional. La medida ha sido criticada por intentar reescribir la historia y por no reconocer la complejidad del conflicto. El primer ministro polaco ha argumentado que el memorial es necesario para honrar a las víctimas y para promover la reconciliación.
