El Grupo de los Siete (G7) ha emitido una declaración conjunta exigiendo a los rebeldes houthis de Yemen que cesen de inmediato los ataques a la navegación civil cerca de la costa saudí. La medida surge tras una escalada de hostilidades que ha puesto en riesgo el tráfico marítimo del estrecho de Bab al‑Mandeb, una ruta crucial para el comercio global de energía.
Al mismo tiempo, un informe de DW analiza la capacidad actual de los houthis, que tras la captura de varias provincias del norte y la consolidación de su control en la capital temporal de Sanaʽa, han aumentado su influencia militar y política. El grupo cuenta ahora con una mayor capacidad de artillería y misiles balísticos, respaldados por Irán, lo que le permite proyectar poder más allá de sus fronteras tradicionales.
La demanda del G7 se inserta en un contexto de creciente preocupación internacional por la seguridad del transporte marítimo y la estabilidad del mercado energético. Arabia Saudita, por su parte, ha intensificado sus campañas aéreas contra los houthis, justificándolas como respuestas a los ataques a sus buques. Sin embargo, la comunidad internacional advierte que la escalada podría desencadenar una crisis humanitaria aún mayor en Yemen, donde más del 80 % de la población necesita asistencia humanitaria.
Expertos señalan que la resolución del conflicto requerirá no solo la cesación de los bombardeos, sino también un proceso de negociación que incluya a todos los actores regionales, particularmente a Irán y Arabia Saudita, para abordar las raíces del conflicto y evitar una mayor fragmentación del país.
