Durante la guerra entre EE.UU., Israel e Irán, Teherán ha intensificado su represión interna, arrestando a más de 200 ciudadanos en países del Golfo por supuestos vínculos con grupos terroristas vinculados a Irán. Estos arrestos, realizados bajo acusaciones de 'traición', buscan silenciar críticas al régimen durante la crisis externa. Al mismo tiempo, Irán ha bloqueado el paso de barcos en el Estrecho de Ormuz, intensificando tensiones con potencias marítimas. La situación ha generado críticas internacionales por violaciones a los derechos humanos